protección solar

Protección solar: sobre los rayos UVB


Ahora que llega el verano y el sol pega fuerte, todos corremos a buscar nuestras cremas protectoras, pero hay cosas fundamentales sobre cómo tomar el sol de las que se habla poco, y que todos deberíamos saber. Este post lo voy a dividir en dos partes, porque hay dos asuntos importantes, y aunque tienen alguna relación no quiero que se mezclen.

 

Habría que comenzar por saber que hay dos tipos de rayos que recibimos del sol: los UVA y los UVB. Los UVB son saludables y necesitamos tomarlos para producir vitamina D, los UVA no lo son, y son de los que más nos tenemos que proteger.

 

Cuando tomamos el sol, necesitamos que esos rayos UVB atraviesen la atmósfera y lleguen a la superficie de la tierra, para producir la mencionada vitamina D. Esto solo ocurre cuando el Sol se encuentra en una determinada posición (por encima de 50º sobre el horizonte). Si no es así, solo penetran los rayos UVA y el daño es enorme.

 

La vitamina D nos aporta múltiples beneficios, entre los que se encuentra la protección contra el cáncer de piel. Tiene sentido entonces tomar el sol a unas horas y no a otras. Mientras los rayos UVB lleguen a nosotros, aunque absorbamos UVA, nos estamos protegiendo a la vez. El problema de las cremas solares es que bloquean también la absorción de estos rayos UVB. Mal usadas, pueden incluso incrementar el riesgo de melanoma. Además, la vitamina D es fundamental para nosotros, y aunque la podemos obtener a través de otras fuentes, no son tan efectivas como los rayos solares. Esto, de todas formas, no quiere decir que podamos ponernos al sol todas las horas que queramos, según el doctor Mercola en el momento en el que la piel empiece a enrojecer hay que quitarse del sol, es un indicativo de que ya no se está absorbiendo vitamina D. Una quemadura siempre es peligrosa y hay que evitarla por todos los medios. No se  debería en ningún caso pasar mucho tiempo al sol.

 

Para saber qué momentos son los mejores justo en el lugar en el que nos encontramos, podemos ir a esta página de la U.S Navy. Tan solo hay que rellenar los datos de la forma B, si no vives en Estados Unidos. El siguiente video muestra el proceso:

 

 

Es muy fácil saber las coordenas de cualquier lugar  a través de Google Maps, aquí te explican cómo. El primer dato que sale es la latitud y el segundo la longitud. Por ejemplo, si buscas la Puerta del sol de Madrid te aparece lo siguiente:

40°25’00.7″N 3°42’14.1″W

Que significa que está a 40 grados, 25 minutos y 7 segundos al norte del Ecuador y 3 grados 42 minutos y 14 segundos al oeste de Greenwich. Siguiendo con este ejemplo, podríamos tomar el sol con cierta seguridad en ese punto exacto y en esa fecha exacta desde las 9:30 de la mañana hasta las 3 de la tarde, después de esa hora solo penetran los rayos UVA y el riesgo es muy alto. En ese caso, si vas a estar al sol, no hay más remedio que usar un protector, pero hay que tener cuidado con cual se usa, asunto del que hablaremos en el siguiente post.

 

Por supuesto otros factores, como los ambientales, también afectan. Debería tomarse con precaución, incluso en la franja horaria que es más saludable. Tenéis más información aquí, en la web Mercola, de dónde he sacado la información y que siempre tiene unos artículos excepcionales.

 

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