Aluminio

El aluminio, un aditivo omnipresente


El aluminio es el metal más abundante en la corteza terrestre. Presente en los alimentos de manera natural, es un caso parecido al de los fosfatos. Su uso como aditivo hace que lo consumamos en exceso, lo que provoca desórdenes en nuestro organismo. Un problema añadido es que el aluminio no se desecha sino que se acumula, especialmente en los huesos.

 

Aunque no ha sido comprobado hasta el momento, se cree que puede provocar enfermedades y transtornos neurológicos, que incluirían demencia, cambios de comportamiento y de la respuesta motora y de aprendizaje, e incluso alzehimer. Por el momento es poca la información que tenemos de sus efectos, como ocurre con la mayoría de aditivos. A pesar del avance tecnológico y la sensación que podemos tener de dominio  ciéntifico, lo cierto es que sabemos muy poco de las cosas que utilizamos.

 

Los aditivos más usados y que podemos recocer son el sulfato de aluminio (E-520), el sulfato sódico de aluminio (E-521), sulfato potásico de aluminio (E-522), el fosfato ácido de sodio y aluminio (E-541) y el colorante E-173, que se usa también para producir almagato, el conocido Almax., y es un componente de otros muchos colorantes. En Europa, afortunadamente, se ha empezado a limitar su uso. En 2012 hubo una disposición que prohibía la utilización de colorantes y otros aditivos con aluminio en ciertos alimentos. La prohibición no es total, pero es un avance. El documento completo puede consultarse aquí. La recomendación de la EFSA, por su parte, es de consumir un máximo de 1mg/kg de peso corporal por semana. Teniendo en cuenta que anteriormente se establecía un consumo máximo de 7mg/kg, evidencias tendrán de su toxicidad.

 

La OMS calcula que un adulto puede consumir una media de 5mg diarios, pero depende mucho del tipo de alimentación y cantidad de alimentos procesados presentes en ella. Algunos medicamentos son especialmente alarmantes, por su frecuencia de uso, como los antiácidos y analgésicos. Estos pueden disparar los niveles de ingesta diaria a 5g.

 

No tiene sentido hacer una lista de todos los alimentos que llevan aluminio, pues no se acabaría nunca. En el documento adjunto de la Comisión Europea se pueden ver la variedad que hay. Sobre todo, evitar los colorantes, los productos en los que aparezcan los códigos expresamente, y los medicamentos mencionados. Con el resto no se puede hacer mucho.

 

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