Alergias

La contaminación y las alergias, más relacionadas de lo que creemos


 

La gran epidemia de alergias que sufre la población occidental es un hecho que a la investigación le trae muchos dolores de cabeza, porque es un asunto complejo, y cuánto más se avanza, más factores hay que encajar en el puzle.

Actualmente se sabe que el 30% de la población padece una o varias alergias, y este porcentaje va en aumento, con un incremento de un 5% anual. Con estos datos, no hace falta que pase mucho tiempo para que esta situación alcance al 50% de la población europea. Además de eso, los alérgenos se están multiplicando hasta el punto de incluir el agua o el sol.

Esta información proviene del documental realizado por Patricia Marani, estrenado esta semana por TVE en Documentos TV, y que cuenta con el testimonio de los grandes especialistas del mundo en esta materia.

En la película la autora entrevista a estos investigadores, que en sus proyectos analizan la influencia de diferentes factores. Los múltiples trabajos han sacado a la luz cómo nuestro entorno puede ser la causa de esta epidemia.

 

Factores causantes de alergia

Contaminación del aire

Según los estudios de Claudia Traidl, la contaminación del aire nos afecta principalmente por dos vías. Por un lado debilita nuestro sistema inmune y por otro hace que el polen sea más alérgeno.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California están estudiando también este campo. La doctora Kadi Nadeau comenta que actualmente están demostrando que cuando el sistema inmunitario se ve afectado, estos efectos alcanzan el nivel genético, y su estudio se encamina a saber cómo afecta esto a largo plazo y si los cambios producidos en nuestro ADN son reversibles o no.

 

Cambio climático

Aunque no aportan muchos datos sobre este factor, aseguran que es la causa de que haya más polen en el ambiente y de que este se mantenga por más tiempo.

 

Pesticidas

Los pesticidas pueden tener diferentes efectos. Hay un tipo de ellos que son antibacterianos. Es la clase de pesticidas que está estudiando la doctora Jerschow, en concreto los diclorofenoles. Estos acaban con las plagas de las cosechas, pero también destruyen bacterias que son beneficiosas para nosotros. Un estudio en individuos reveló que el 95% de ellos tenían diclorofenoles en la orina, y que aquellos con más altos niveles tenían un 80% más de probabilidades de padecer una alergia alimentaria. Descubrieron, por otro lado, que estaban presentes en el aire, el agua y la comida.

 

Tóxicos en cualquier parte

La doctora Shanna H. Swan alerta sobre la cantidad de tóxicos presentes en la comida, el aire, objetos que nos rodean, etc. Muchos de estos tóxicos no han sido testados y no se conocen sus efectos, tanto en sí mismos como en combinación con otros productos.

Por su parte, el científico Carl-Gustaf Bornehag ha estudiado los ftalatos, presentes en los plásticos blandos, y fenoles como el bisfenol A (BPA), que se pueden encontrar en los plásticos duros. Los ftalatos están presentes en otros muchos productos como cosméticos, envases o productos de limpieza, entre otros.

También hace una recomendación, evitar los PVC 3, 6, y 7.

 

Alteración de la flora intestinal

La doctora Kadi Nadeau informa sobre el uso excesivo de productos de limpieza o antibióticos, que alteran nuestra flora intestinal, y la relación que esto puede tener con el desarrollo de diferentes alergias y el asma. Destaca un estudio que demuestra que una sustancia llamada triclosán, presente en pastas de dientes y jabones, está relacionada con las alergias alimentarias. Esto refuerza la tradicional teoría de la higiene, según la cual un entorno demasiado esterilizado, tanto exterior como interior, sería una causa de alergia, al eliminarse las bacterias beneficiosas para nuestro organismo. La conclusión es que utilizamos demasiados antibacterianos.

Otro testimonio es el del doctor Rau, que explica el proceso de producción de histamina, clave para entender las alergias. Según cuenta, esta se produce en el intestino cuando la flora intestinal se reduce, momento en el que aparecen las diversas alergias. Alerta sobre la contaminación por metales pesados, que la destruyen. Esto se une a la actual tendencia a consumir menos oligoelementos, como el zinc, un adversario natural de la histamina.

 

Con indicios pero sin conclusiones

El asunto es complejo y las hipótesis son variadas. El doctor Medzhitov defiende que las reacciones alérgicas son en realidad un mecanismo de defensa ante las sustancias nocivas del entorno. Nos ayudarían a expulsarlas y nos harían evitarlas. Sin embargo esta hipótesis no responde bien a una pregunta fundamental. Si esto es así, ¿por qué no somos todos alérgicos? Según la visión de Medzhitov, que él mismo califica de especulativa, tan solo sería necesario que una porción de la comunidad lo sufriera, para advertir al resto, pero esto es contrario a hechos observados como la tendencia actual al incremento anual de alergias, además de ser un mecanismo de actuación de la especie no conocido hasta el momento.

 

Para una información más detallada se puede ver el documental completo, hasta el día 9 de marzo, en la web de RTVE.

 

 

 

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