Preparaciones ajo

Ajo III: usos y preparaciones


Preparaciones ajo

 

Después de ver su composición y la gran cantidad de propiedades del ajo, es la hora de ver cómo lo podemos usar en nuestro día a día para aprovechar sus beneficios.

 

 

El ajo en la cocina

Al ser un alimento tan presente en nuestra despensa uno de los mejores usos que podemos hacer es utilizarlo como condimento, añadiéndolo a las comidas. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que cuando se cocina la alicina desaparece. Como muchas cosas de relevancia en nuestra cultura, tiene su propio refrán: ajo hervido, ajo perdido. Ahora sabemos un poco más y quizás no se pierdan sus propiedades del todo, porque cuando se aplica calor aparece el ajoeno, que tiene sus propios beneficios. De todas formas en nuestra cocina tenemos recetas que permiten comerlo en crudo, como el alioli, el ajoblanco o una simple rebanada con aceite de oliva y ajo restregado. En cualquiera de estas recetas hay que cortarlo o triturarlo, si no lo hacemos no se liberan las sustancias necesarias.

 

Además de este empleo podemos hacer otras recetas caseras, de carácter más medicinal, enfocadas ya a determinadas dolencias. Como siempre, su consumo se debería consultar al especialista, especialmente si se están tomando fármacos.

 

Tintura

Se ha usado tradicionalmente para reducir la presión sanguínea. Para prepararla se necesita:

-200g de dientes de ajo.

-1 l de espíritu de vino.

 

Se cortan los ajos, se mete todo en una botella bien tapada y se deja en maceración diez días. Cada uno de esos días hay que remover suavemente. Después de eso se cuela y se conserva el lugar fresco y bien tapado. La dosificación es de 20 a 30 gotas mezcladas con algún líquido, antes de las comidas principales.

 

Linimento de ajos

Parece ser muy efectivo contra la tos y es un remedio muy antiguo. La receta tradicional usa ajos y manteca de cerdo a partes iguales. A los ajos machacados se les añade la manteca, hasta que se forme una masa homogénea. La forma de uso es extendiéndolo en un lienzo, gasa, etc., y aplicarlo sobre las plantas de los pies cuatro veces al día. Esta manteca pierde su eficacia rápidamente y hay que prepararla diariamente si se quiere usar. Es un remedio un poco chocante para nuestra sociedad actual pero según la farmacopea tradicional hispana es realmente muy eficaz contra las toses rebeldes.

 

Jarabe de ajo

Para aliviar la tos también se puede utilizar un jarabe de ajo. Necesitamos:

– Miel o azúcar integral.

– Agua.

– Tintura de ajos.

 

Se mezclan una parte de agua y dos de miel o azúcar y se calienta suavemente hasta que se disuelva y la mezcla haya espesado. Se deja enfriar y por cada parte de tintura se añaden tres de la mezcla que acabamos de hacer.

 

Para conservarlo, se introduce en un recipiente esterilizado, de color oscuro, hasta un máximo de 6 meses. Chevalier aconseja utilizar un tapón de corcho, ya que este tipo de jarabes tienden a fermentar y podría estallar la botella utilizando otro tipo de tapón.

La dosis recomendada es de una cucharadita cada tres horas.

 

Preparados comerciales

Actualmente pueden encontrarse otros productos como las perlas, el extracto o el ajo deshidratado. Es una opción para aquellos que no les guste el sabor o quieran evitar el desagradable olor.

 

Precauciones

El ajo no es tóxico y raramente produce algún efecto adverso, pero no está libre de ellos:

 

-Puede producir alteraciones en la coagulación de la sangre, y puede intensificar el efecto de anticoagulantes. Por este mismo motivo se desaconseja el consumo de preparados fitoterapéuticos de ajo 10 días antes de una intervención quirúrgica.

 

-Algunos de sus componentes, entre ellos la propia alicina, pueden provocar reacciones alérgicas, tanto por ingestión como por contacto. La dermatitis por contacto es la más frecuente. El contacto con el ajo fresco es muy irritante, aunque se necesita mucho tiempo para que sea grave. A partir de las 6 horas se han dado casos de quemaduras y necrosis cutánea.

 

-Puede interaccionar con los inhibidores de proteasa y reducir su efectividad.

 

-En los casos de embarazo y lactancia, debido a la falta de información, se aconseja su ingesta solo en las dosis propias de las comidas y evitar el consumo de preparados. Esto es así porque al ajo se le atribuyen propiedades abortivas, y según algunos estudios altera el olor de la leche, hecho que provoca cambios en la conducta de los lactantes.

Bibliografía:

López Luengo, M. Tránsito. El ajo. Propiedades farmacológicas e indicaciones terapéuticas. Offarm. Enero 2007, vol. 26, nº 1, p. 78-81.

Chevallier, Andrew (1997). Enciclopedia de plantas medicinales. Madrid: Acento Editorial.

Font Quer, Pío (2014). Plantas medicinales. Dioscórides renovado. Barcelona: Ediciones Península.

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