Adormidera, diferencias con la amapola 2


Es muy común que existan confusiones entre la planta de la amapola y la adormidera. Estas dos palabras se encuentran como sinónimas en muchos lugares, incluso en la página del Ministerio de Sanidad. Esto provoca una situación que puede dar lugar a muchos equívocos. Aunque el diccionario de la Real Academia Española establece una diferencia entre ambas, denominando amapola a la flor que tiñe nuestros campos de rojo, que se corresponde con la especie Papaver rhoeas L., y adormidera a la que se corresponde con la especie Papaver somniferum L., en muchos textos que encontramos no se hace esta distinción. Como puede intuirse por sus nombres científicos, no son lo mismo pero están muy cercanas. Pertenecen a la misma familia y al mismo género. Aun así presentan grandes diferencias y es muy importante distinguirlas.

 

En qué se diferencian

Mientras que la amapola crece de manera silvestre en los campos, la adormidera suele cultivarse, estando autorizada su producción en muy pocos países del mundo debido a que es una planta de la que se extraen potentes drogas. Según algunos expertos su origen podría estar en la especie Papaver setigerum, autóctona de la Península Ibérica, hipótesis que a día de hoy no ha llegado a comprobarse. Actualmente España es uno de los pocos productores de adormidera, especialmente el sur de la península. Aunque, como se ha dicho, no crece de manera silvestre en nuestro país, sí que puede aparecer cerca de los campos donde se cultiva. Sus flores pueden ser blancas o lilas, pero también rojas y podrían confundirse con la amapola. De todas formas la parte más peligrosa no es la flor, es el fruto, llamado cápsula. De esta cápsula se extrae el látex, un jugo que producen todas las especies de esta familia. Dependiendo de la especie el látex contiene diferentes tipos y cantidades de unos compuestos llamados alcaloides. Muchos de estos alcaloides son sobradamente conocidos por nosotros, como la cafeína y la nicotina.

 

Sustancias valiosas en la adormidera

Pues bien, el látex de la adormidera es el famoso opio. Contiene 24 alcaloides conocidos, siendo el más importante la morfina, denominado así en homenaje a Morfeo, dios griego del sueño. En menor cantidad contiene otro alcaloide muy apreciado, la codeína. Estos dos, por sí solos, provocan el enorme interés por esta planta. También provocan su control y prohibición, pues hay que tener en cuenta que aunque en ligeras dosis pueden ser beneficiosos, el opio es muy tóxico y la morfina aislada y sus derivados también. Su uso está reservado para la medicina. Es cierto que hay personas que recolectan el opio de las cápsulas de adormidera, en este caso sería necesario que estuvieran muy maduras, si no han madurado son extremadamente peligrosas. El contenido en opio además depende mucho del clima, terreno, proceso de cultivo, etc. Habría que tener toda la información de este tipo para recolectarlo. Salir al campo y recogerlo sin saber todas estas cosas es una locura.

 

Mientras que las cápsulas presentan tal peligro, las semillas son seguras. Las famosas semillas de amapola utilizadas en gastronomía, en realidad son semillas de adormidera. Son ricas en aceite y muy apreciadas. Aunque la presencia de opio en ellas es mínima, puede ocurrir que se contaminen y lleven una cantidad mayor de la deseada. La UE ha establecido unas recomendaciones en este asunto, como puede verse aquí (.pdf, 822 kB).

 

La amapola es mucho más suave que la adormidera. También es narcótica, pero ligeramente, pues no contiene la apreciada y potente morfina. En su lugar contiene readina, también presente en el opio. La readina tiene un efecto narcótico suave y no es adictiva. De sus usos y propiedades nos encargaremos en la siguiente entrada.


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2 Comentarios en “Adormidera, diferencias con la amapola

    • María Autor

      Hola Viviana. Supongo que como la adormidera se cultiva bastante, al no ser tóxicas sus semillas las utilizan para no desaprovechar, pero es tan solo una suposición. Yo no soy capaz de diferenciarlas, no sé si alguien experto en botánica podría sin necesidad de laboratorio. La planta sí que se puede diferenciar, creo que especialmente por la cápsula, pero hay que tener mucha experiencia para hacerlo y es peligroso si no se es un experto. Si vas a comprar semillas de amapola y no estás segura de a qué variedad pertenecen te recomiendo que te fijes en el nombre científico, tienen que ponerlo y con eso no tendrás dudas.