Romero (III): Maceraciones en alcohol


Ahora que ya hemos hablado de las infusiones, es el turno de otro tipo de preparaciones con el romero, las que se realizan con alcohol.

Me refiero a las tinturas, el vino y el alcohol de romero. Las dos primeras sirven para uso interno, la última solo para uso externo, ya que se utiliza alcohol de farmacia.

Antes de empezar, conviene dar unas indicaciones necesarias para todos los macerados:

  • Los utensilios que se vayan a utilizar deben estar siempre bien limpios, lo más aconsejable es que estén esterilizados.
  • Los recipientes contenedores de las preparaciones, aunque no es estrictamente necesario, se aconseja que sean de color oscuro, para proteger de la luz. Si no se pueden utilizar de este tipo, tener mucho cuidado con la exposición a la luz. Se debe proteger la preparación de ella. Lo que no es un consejo y es totalmente necesario es que sean de cristal.
  • Estas preparaciones son fuertes, se desaconseja un uso muy continuado de ellas.
  • Se utilizan, tanto externamente como internamente, para los casos indicados en la anterior entrada, aunque personalmente excluiría la aplicación en el cuero cabelludo.
  • En el caso de la tintura y el vino, las dosificaciones son generales, para una dosificación más ajustada al problema debería consultarse a un especialista en la materia.
  • Tanto los periodos de reposo como la conservación deben ser siempre en un sitio oscuro, fresco y sin humedad.

 

Hechas las advertencias, vamos a ver las diferentes opciones que tenemos.

 

Tintura

La tintura tiene más potencia que la infusión, porque el alcohol disuelve los componentes activos. Su conservación también es mayor, llegando a durar hasta dos años. Hay que controlar muy bien las dosis ya que es un preparado fuerte.

La proporción es una parte de hierba por 5 de alcohol, aunque puede haber otras. En su libro, Chevallier aconseja el vodka como primera opción, y acepta también el ron, que enmascara mejor el sabor amargo.

Para su preparación se meten las hierbas en un tarro de cristal, se cubren con el alcohol, se cierra y se agita durante 1 o 2 minutos. Se deja reposar unos 10-14 días, agitándolo de nuevo cada día o cada dos días. Pasado ese tiempo se cuela bien, con un colador de tela o similar. Si se posee algún utensilio adecuado, se pueden prensar las hierbas para extraer más jugo. Se envasa en botellas de cristal oscuro (aconsejable). Se puede conservar hasta un máximo de dos años.

Dosificación: 2ml mezclados con agua, dos veces al día.

 

Vino de romero

Los vinos tónicos no son estrictamente medicinales, debido a que las hierbas fermentan y eso altera los principios activos y reduce su valor medicinal, pero son más agradables al gusto que las tinturas y favorecen la digestión, según apunta Chevallier. Se prepara añadiendo un litro de vino blanco (si se prefiere se puede usar tinto) a 20 g de romero, dejándolo reposar durante dos semanas. Según se va consumiendo, se puede ir añadiendo más vino a las hierbas, aunque naturalmente sus efectos tónicos serán menores según se vaya añadiendo. Es muy importante que las hierbas estén siempre cubiertas por el vino, para que no les salga moho, si esto ocurre hay que tirar todo inmediatamente.

La conservación es entre 3 y 4 meses, siempre vigilando que las hierbas estén bien.

Dosificación: una copa al día, mezclar 70 ml del vino con agua.

 

Alcohol de romero

Exclusivamente para uso externo, y como ocurre con la tintura, es muy potente. Existen muchas recetas, aquí tomaremos las mismas proporciones que la tintura. Se cubren las hierbas completamente con alcohol de 96º y hasta llenar el tarro si se desea. Se agita y se deja macerar un mínimo de 15 días y un máximo de 30, agitando diariamente o cada dos días. Pasado este tiempo, se cuela y se mete en un tarro de cristal, a salvo de la luz y la humedad.

 

Para finalizar, quisiera comentar que se pueden hacer tinturas no alcohóloicas, utilizando vinagre o glicerol, o se puede reducir el contenido alcohólico dejando reposar 5 ml de tintura en un vaso de agua muy caliente, pero sin hervir, durante 5 minutos.

 

Bibliografía:

Chevallier, Andrew (1997). Enciclopedia de plantas medicinales. Madrid: Acento Editorial.

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